A partir del año 2021 estarán obligados a emitir sonidos para evitar poner en riesgo la seguridad vial

Los vehículos eléctricos se caracterizan por no emitir sonido, ya que un coche de estas características tan solo emite un leve silbido casi imperceptible para el oído humano. Esto ha provocado una disminución de la contaminación acústica tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (OMS).

A priori, parece que todo son ventajas, pero ¿es del todo así? Es cierto que la eliminación casi absoluta del ruido reduce el estrés e irritación de las personas, pero esto conlleva otros tipos de problemas para los usuarios de la vía.

Al carecer de sonido, existe mayor dificultad para que las personas detecten la presencia de un vehículo, sobre todo en personas mayores, niños o jóvenes y adultos que prestan más atención al teléfono móvil que a la carretera.

Por ello, desde el pasado 1 de julio, la Unión Europea ha establecido una normativa que obliga a los vehículos eléctricos a emitir ruido para que sean fácilmente perceptibles.

Esta ley entró en vigor el pasado 1 de julio

Esta ley comunitaria afecta a los modelos de nueva homologación a partir del 1 de julio y a todos los que se vendan a partir de julio de 2021. Con este plazo, los fabricantes y consumidores tendrán tiempo para adaptarse a esta medida.

Para ello, se obligarán a los coches a emitir sonido cuando vayan a una velocidad inferior a 20 km/h y cuando circulen marcha atrás.

Un factor importante y que ha tenido muy en cuenta la Unión Europea a la hora de realizar esta medida han sido las dificultades que tienen las personas con discapacidad visual para detectar la presencia de estos vehículos.

Esta medida ha recibido los elogios del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI). El comité entienda esta medida normativa europea como “necesaria y acertada, ya que trata de conciliar con respeto a todas las partes la movilidad acústica lo más neutra posible con la seguridad de los peatones más vulnerables”.

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